Comunidad contra las vacunas obligatorias en Argentina

vacuna
Por Sayer Ji – Mientras que el brote de sarampión Disney está siendo culpado a los no vacunados, la evidencia revela, que una vacuna contra el sarampión defectuosa se encuentra detrás del brote.

La última estratagema de los medios de comunicación, o deberíamos decir, el brazo de comercialización de la industria de las vacunas y el complejo médico-industriales, es culpar a los no vacunados por una vacuna contra el sarampión defectuosa.

Hace dos años, mientras se jugaba una debacle similar, escribí un artículo titulado “El brote de sarampión de 2013: Una vacuna que falla, no un fracaso para vacunar“, que deconstruye el mito, de que la mínima – población de no vacunados – eran responsables de los brotes de sarampión en poblaciones altamente vacunadas. De acuerdo con la propaganda que prevalece, son las comunidades religiosas marginales, los visitantes procedentes de países donde el sarampión es común, y los objetores de vacunas dentro de los Estados Unidos, los que son responsables por el fracaso de la vacuna contra el sarampión para conferir inmunidad duradera.

En cuanto a la creciente ola de brotes de infecciones resistentes a las vacunas en los EE.UU. y en el extranjero – varicela, herpes zoster, paperas, tos ferina (pertussis), gripe, VPH (Gardasil), hepatitis B, por nombrar sólo unos pocos – a través de la lente de la literatura – revisada por pares – publicada sobre el tema, está claro que son las vacunas, y no aquellos que se niegan a someterse a ellas, la raíz del problema. Y en ninguna parte esto es más evidente que con la vacuna contra el sarampión.

¿Cómo sabemos esto?

Hace apenas unos meses, un estudio publicado en PLoS titulado, “Las dificultades en la eliminación del sarampión y el control de la rubéola y las paperas: un estudio transversal de una primera vacunación contra el sarampión y la vacunación contra la rubéola y una segunda vacunación contra el sarampión, las paperas y la rubéola“, trae a la luz la ineficacia evidente de dos vacunas contra el sarampión [sarampión-rubéola (MR) o sarampión-paperas-rubéola (MMR)] en el cumplimiento de su promesa ampliamente reclamada, de la prevención de brotes en poblaciones vacunadas. Nos sumergimos profundamente en las implicaciones de este estudio en nuestro artículo titulado “¿Por qué China Tiene Brotes de Sarampión cuando el 99% está vacunado

También, como hemos explorado en un artículo anterior, “El sarampión: una ola de desinformación“, la vacuna contra el sarampión no es tan segura y efectiva como es ampliamente creído. Los brotes de sarampión han ocurrido sistemáticamente en poblaciones altamente inmunizadas. Éstos son sólo algunos ejemplos reportados en la literatura médica:

1985, Texas, EE.UU.: De acuerdo a un artículo publicado en el New England Journal of Medicine.
En 1987, “Un brote de sarampión ocurrió entre los adolescentes en Corpus Christi, Texas, en la primavera de 1985, a pesar de que los requisitos de vacunación para asistir a la escuela habían sido forzadas a fondo.”, Concluyeron: “Llegamos a la conclusión de que los brotes de sarampión pueden ocurrir en las escuelas secundarias, incluso cuando más del 99 por ciento de los estudiantes han sido vacunados y más del 95 por ciento son inmunes.” [1]

1985, Montana, EE.UU.: De acuerdo a un artículo publicado en el American Journal of Epidemiology, titulado “Un brote persistente de sarampión a pesar de las medidas de prevención y control apropiadas,” un brote de 137 casos de sarampión ocurrió en Montana. Los registros escolares indican que el 98,7% de los estudiantes fueron vacunados adecuadamente, lo que lleva a los investigadores a concluir: “Este brote sugiere que la transmisión del sarampión puede persistir en algunos lugares a pesar de la aplicación adecuada de la estrategia actual de eliminación del sarampión” [2]

1988, Colorado, EE.UU.: De acuerdo a un artículo publicado en la revista American Journal of Public Health en 1991, “a principios de 1988 un brote de 84 casos de sarampión ocurrió en un colegio en Colorado, en el que más del 98 por ciento de los estudiantes tenían la documentación de inmunidad contra el sarampión adecuada … debido a un requisito de vacunación vigente desde 1986. Llegaron a la conclusión: “… los brotes de sarampión pueden ocurrir entre las poblaciones universitarios altamente vacunados.” [3]

1989, Quebec, Canadá: Según un artículo publicado en la Revista Canadiense de Salud Pública en 1991, un brote de sarampión en 1989 fue “en gran parte puede atribuirse a una cobertura de vacunación incompleta”, pero después de una extensa revisión de los investigadores, llegaron a la conclusión “la cobertura de vacunación incompleta no es una explicación válida para el brote de sarampión en la Ciudad de Quebec. [4]

1991-1992, Río de Janeiro, Brasil: De acuerdo con un artículo publicado en la Revista da Sociedade Brasileira de Medicina Tropical, en un brote de sarampión desde marzo 1991 hasta abril 1992 en Río de Janeiro, el 76,4% de las personas sospechosas de estar infectadas tenía vacuna contra el sarampión aplicada antes de su primer año de vida. [5]

1992, Ciudad del Cabo, Sudáfrica: De acuerdo con un artículo publicado en el South African Medical Journal en 1994, “[En] 08 / 1992 se produjo un brote, con casos reportados en muchas escuelas, en los niños, presumiblemente inmunizados. “Se encontró una cobertura de inmunización contra el sarampión para ser 91%, y una eficacia de la vacuna encontrada de sólo el 79%, lo que lleva a la conclusión de que el fracaso de la vacuna primaria y secundaria fue una posible explicación para el brote. [6]

Estos seis brotes no son de ninguna manera revisión exhaustiva de la literatura biomédica, pero ilustran cuán engañado el público en general, está sobre la eficacia de las vacunas contra el sarampión, y el programa de vacunación de los CDC en general. Ninguna cantidad de ignorancia histórica borrará el hecho de que la vacunación no es igual a la inmunización; antigenicidad, no es igual a la inmunogenicidad.

La fe supersticiosa e irónicamente no basada en la evidencia de la infalibilidad de vacunas dice mucho de por qué el movimiento creciente para educar al público acerca de la verdadera naturaleza de las vacunas se etiqueta cada vez más “anti-vacuna”, cuando en realidad está consciente de las vacunas, es decir, está haciendo consciente al público de los fallos de la vacuna y la creciente situación de los innumerables heridos por la vacuna en todo el mundo.

UNICEF y la Fundación Bill y Melinda Gates pueden seguir etiquetando a los que traen la “evidencia” revisada por pares a la atención de la opinión pública como “mentirosos” o “asesinos de niños”, como Bill Gates hizo en una entrevista de CNN con el Dr. Sanjay Gupta. Pero todo esto, lo que hace es aumentar las sospechas del público de la agenda real detrás de su motivo ostensible de caridad, para salvar a los pobres y los necesitados del infierno de la enfermedad, en lugar de centrarse en la mejora de sus condiciones de vida más básicas, nutrición, saneamiento, refrigeración, etc., y haciendo incursiones para reducir la violencia geopolítica que está arruinando la vida de cientos de millones.

El sarampión es una enfermedad real con efectos adversos para la salud reales, algunas de las cuales pueden amenazar la vida en los ya inmunocomprometidos (la vacunación representa una de las principales causas de los desequilibrios TH1/TH2). Pero es nuestro estado inmunológico, como en todas las enfermedades infecciosas, los que determinan la susceptibilidad y si una enfermedad será o no, leve o mortal. No se puede vacunar a distancia contra las condiciones que conducen a la inmunidad comprometida, ni se puede “inmunizar” a la gente – especialmente a los padres – en contra del deseo de buscar la verdad sobre las vacunas.

Lea el artículo original de GlobalResearch


Referencias

1. T L Gustafson, A W Lievens, P A Brunell, R G Moellenberg, C M Buttery, L M Sehulster. Measles outbreak in a fully immunized secondary-school population. N Engl J Med. 1987 Mar 26 ;316(13):771-4. PMID: 3821823

2. R M Davis, E D Whitman, W A Orenstein, S R Preblud, L E Markowitz, A R Hinman. A persistent outbreak of measles despite appropriate prevention and control measures. Am J Epidemiol. 1987 Sep ;126(3):438-49. PMID: 3618578

3. B S Hersh, L E Markowitz, R E Hoffman, D R Hoff, M J Doran, J C Fleishman, S R Preblud, W A Orenstein. A measles outbreak at a college with a prematriculation immunization requirement. Am J Public Health. 1991 Mar ;81(3):360-4. PMID: 1994745

4. N Boulianne, G De Serres, B Duval, J R Joly, F Meyer, P Déry, M Alary, D Le Hénaff, N Thériault. [Major measles epidemic in the region of Quebec despite a 99% vaccine coverage]. Can J Public Health. 1991 May-Jun;82(3):189-90. PMID: 1884314

5. S A de Oliveira, W N Soares, M O Dalston, M T de Almeida, A J Costa. Clinical and epidemiological findings during a measles outbreak occurring in a population with a high vaccination coverage. Rev Soc Bras Med Trop. 1995 Oct-Dec;28(4):339-43. PMID: 8668833

6. N Coetzee, G D Hussey, G Visser, P Barron, A Keen. The 1992 measles epidemic in Cape Town–a changing epidemiological pattern. S Afr Med J. 1994 Mar ;84(3):145-9. PMID: 7740350

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