Comunidad contra las vacunas obligatorias en Argentina

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Por Sayer Ji (GreenMedinfo) – Un nuevo estudio vincula a la vacuna contra la gripe H1N1, a un aumento de 14 veces en el riesgo de una enfermedad cerebral incurable: la narcolepsia.

Un estudio nuevo perturbador publicado en la revista Eurosurveillance vincula a la vacuna contra la gripe Pandemrix, con un aumento del riesgo, 14 veces mayor de desarrollar la narcolepsia, un trastorno cerebral incurable que se cree que es activado por la destrucción autoinmune de las células cerebrales responsables de mantener ‘vigilia’.

Bajo el título, “La investigación de una asociación entre la aparición de narcolepsia y la vacunación con la vacuna contra la gripe pandémica, Irlanda abril 2009-diciembre 2010“, los investigadores irlandeses llevaron a cabo un estudio retrospectivo de cohorte basado en la población con el fin de examinar la asociación entre la vacunación contra la influenza A (H1N1) con Pandemrix y la narcolepsia, después de numerosos informes que los vinculan ellos alertaron a la Junta de Medicamentos de Irlanda en 2011.

Después de que el estado de vacunación pandémica se obtuvo de las bases de datos de vacunación, y fue revisado por dos expertos independientes, se comparó la incidencia de la narcolepsia en los individuos vacunados y los no vacunados.

Los resultados fueron reportados así:

“De los 32 casos de narcolepsia identificados, 28 ocurrieron en niños / adolescentes y para 24 el primer contacto sanitario fue entre abril de 2009 y diciembre de 2010. La incidencia de narcolepsia fue (intervalo de confianza del 95% (IC): 3.4 a 8.9) 5.7 por cada 100,000 niños / adolescentes vacunados con Pandemrix y 0,4 (IC del 95%: 0,1 a 1,0) por cada 100.00 niños/adolescentes no vacunados (riesgo relativo: 13,9; absoluto riesgo atribuible: 5,3 casos por 100.000 niños vacunados/adolescentes)”.

Los investigadores concluyeron:

“Este estudio confirma la asociación cruda entre la vacunación Pandemrix y la narcolepsia como se observa en Finlandia y Suecia. La vacuna ya no está en uso en Irlanda. Se necesitan más estudios para explorar el mecanismo de inmunogenética de la narcolepsia.”

Narcolepsia: ¿Una forma inducida de destrucción del cerebro por la vacuna?

La narcolepsia se caracteriza por somnolencia excesiva durante el día, y también está ligada a la debilidad muscular repentina pero temporal (cataplexia), a menudo inducida phttp://www.sciencedaily.com/releases/2013/12/131218143718.htmor las emociones fuertes.

De acuerdo con el Centro Médico de la Universidad de Maryland, viene con los siguientes comportamientos:

  • Los pacientes suelen tener períodos de somnolencia cada 3 o 4 horas que generalmente terminan en siestas cortas.
  • Los pacientes pueden dormir por unos minutos durante el día, sobre todo si se encuentran en una posición incómoda, o por unas horas si están acostados.
  • Los pacientes a menudo subestiman la duración de sus períodos de sueño y no pueden recordar claramente su comportamiento durante ese tiempo.

Se cree que la causa principal de la narcolepsia es una deficiencia en el neurotransmisor hipocretina (orexina) precipitada por un ataque autoinmune contra las células que contienen este péptido cerebral – hay normalmente sólo alrededor de 70.000 células que contienen hipocretina en el hipotálamo que son faltante o profundamente reducidas en las personas con narcolepsia.

Justamente cómo ocurre esta destrucción autoinmune de las regiones del cerebro que contienen hipocretina fue sugerido por un provocativo informe de 2013 en ScienceDaily titulado, “La narcolepsia puede provenir de la activación de ‘mimetismo molecular’ de H1N1“, en donde se describe los hallazgos de los investigadores médicos de Stanford: “la narcolepsia a veces puede ser desencadenada por una similitud entre una región de una proteína llamada hipocretina y una porción de una proteína del virus pandémico H1N1”.

Según el informe,

“Las porciones mixtas de proteínas virales de la vacuna Pandemrix con un ‘adyuvante’ no-viral para inducir una respuesta inmune más fuerte y presumiblemente más eficaz. En total, puede haber precipitado la narcolepsia en unos pocos miles de casos en Europa.”

Esencialmente, su investigación indica que la vacuna contra la gripe H1N1 Pandemrix es capaz de inducir un ataque autoinmune contra características moleculares del cerebro – específicamente contra las células secretoras de hipocretina en el hipotálamo – responsables de causar la narcolepsia. Por cierto, esta no es la primera vacuna en ser vinculada a fenómenos de autoinmunidad: hemos indexado la investigación sobre la relación entre el mimetismo molecular/daño cerebral inducido por la vacuna en relación con las vacunas contra la hepatitis B y MMR aquí.

Las autoridades y los medios de comunicación obviamente ajenos al problema

Las vacunas han sido relacionadas con una amplia gama de reacciones autoinmunes en la literatura biomédica, a pesar de ser universalmente caracterizadas casi por las autoridades sanitarias dominantes como el CDC y la OMS no sólo de seguras, sino también como una manera eficaz de mejorar la inmunidad natural conferida por millones de años de evolución y adaptación exitosa y la interacción diaria con un paisaje biológico que contiene miles de millones de virus potencialmente patógenos, hongos, bacterias y otros microorganismos.

Pandemrix: El vínculo entre la Vacuna contra la gripe y la Narcolepsia ya fue establecido

En 2011, la Agencia de Productos Médicos de Suecia (MPA) informó los resultados de una investigación iniciada en 2010, después de haber recibido un inesperado gran número de denuncias de casos de narcolepsia en niños y adolescentes que recibieron la vacuna Pandemrix. Encontraron una incidencia 6.6 veces mayor de narcolepsia entre los niños vacunados/adolescentes que en los no vacunados. [1]

Lo que estamos viendo en este nuevo informe es simplemente la confirmación adicional de un enlace ya establecido entre la vacuna H1N1 y la narcolepsia. Al igual que demasiadas vacunas puestas en el mercado antes de tiempo – y que se administran a millones de nuestras poblaciones más susceptibles y frágiles (0-36 meses de edad) – la aprobación de la vacuna no se basa en los ECA realizados con un grupo de control verdadero, es decir, con un grupo de control no-vacunado; es decir, que no es “basada en la evidencia científica”; sino que más bien, a los grupo de control en estos estudios de vacunas, se les administra otra vacuna que también contiene adyuvantes tóxicos, productos biológicos, conservantes y productos químicos relacionados (menos el antígeno diana), haciendo efectivamente imposible determinar los verdaderos efectos adversos para la salud de la vacuna en cuestión. Sólo después de muchos años de vigilancia pasiva posterior a la comercialización, donde la carga de probar que una vacuna es insegura está sobre los heridos – lesiones que son difíciles, si no imposibles de comprobar, subclínicas y crónicas, agravadas y confundidas por docenas de otras exposiciones nocivas simultáneas de orden ambiental – son los padres de los niños heridos por la vacuna, que, después de presenciar una clara señal de daño en su progenie, deben luchar desde abajo hacia arriba, para exponer la realidad de un daño irreparable por estas vacunas.

Teniendo en cuenta las recientes revelaciones de William Thompson, un científico líder de seguridad de las vacunas de los CDC, acerca de que los datos de la conexión de las vacunas con el autismo fueron manipulados y/o omitidos, o dicho de otro modo, falsificados, por más de una década, ¿en quién podemos confiar? La investigación publicada de lal vacunas en sí misma, en este caso, ofrece evidencia clara: no el CDC, que notoriamente mantiene a priori la seguridad y eficacia de todas las vacunas en su calendario de vacunación en constante expansión.

Lector, es hora de despertar. Los medios de comunicación, cuyo mayor financiador es la industria farmacéutica (y el subconjunto de la industria de las vacunas), no va a abogar por la verdad sobre el tema; ni tampoco lo harán las autoridades de salud del gobierno, que no sólo tienen billones de dólares de responsabilidad en sus manos, sino que son responsables penalmente, por violar su mandato constitucional: para proteger y servir a los intereses de la salud del público.

Lea el artículo original de GreenMedinfo

Referencias:

[1] “The MPA investigates reports of narcolepsy in patients vaccinated with Pandemrix“. The Swedish Medical Products Agency. 2010-08-18. Retrieved 2010-08-19.

 

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