Comunidad contra las vacunas obligatorias en Argentina

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Por la Dra. Kelly Brogan, MD – Consecuencias imprevistas. Este es un concepto fundamental para resolver en su mente, acerca de si usted va a participar de la medicina convencional y sus medicamentos, cirugías y procedimientos. En mis esfuerzos para advertir a las mujeres acerca de los males de un parto quirúrgico, he tratado de arrojar luz sobre los riesgos menos conocidos de la cesárea.

Yo no estoy hablando de daño orgánico, adherencias, hemorragia, embolia, histerectomía, dehiscencia de la herida, la separación infantil temprana, mayor riesgo de problemas respiratorios para el bebé, y un aumento exponencial del riesgo de placenta adherida, una complicación potencialmente mortal de nacimiento quirúrgico, contribuyendo a un aumento de 3,6 veces en la muerte de la madre después de una cesárea en relación con el parto vaginal.

De lo que estoy hablando, es la continuación de nuestra especie vital y la retención del poder primordial de la mujer.

Ok, así que su bebé está vivo y está dolorida y débil, pero sale cojeando del campo de batalla, se trata de la supervivencia de la especie, ¿no es así?

Somos Nuestros Microbios

Por desgracia, hemos tenido que volver a la mesa de dibujo para empezar a entender, cuestionar y reexaminar, lo que somos aún como especie y a aprender sobre el papel del microbioma en nuestra existencia “humano”. Hemos tenido que admitir que los gérmenes no son, pueden no ser, el enemigo, y que estamos hechos más de ellos que de nosotros. Hemos empezado a buscar desesperadamente la forma de apoyar y nutrir a estos organismos simbióticos. ¿Cómo jugamos bien, con aquellos que hemos estado blanqueando, desinfectando y ‘antibioticando’ en el olvido durante décadas?

Si no empezamos, y empezamos pronto, entonces podríamos estar mirando a la involución forzada de nuestra especie. Según el Dr. Stuart Fischbein, homebirthing obstetra (del hogar), en una generación, se ha pasado de dar a luz a 99% de los bebés en el hogar en 1920, a 99% de los bebés nacidos en el hospital en 1950, y una tasa de cesárea que se ha incrementado en un 50 % desde 1996 sin ninguna mejora en la mortalidad neonatal.

¿Qué tiene esto que ver con el microbioma? Sabemos que los bebés nacidos quirúrgicamente son preferentemente colonizadas por la flora de la piel no-materna, y que los que se alimentan fórmula tienen diferencias en su flora intestinal, secundario al hecho de que la fórmula no puede replicar los más de 200 azúcares especiales (oligosacáridos) en la leche materna, los factores inmunológicos, ni las bacterias que se transfieren literalmente del intestino de la madre. El nacimiento quirúrgico puede cambiar el juego – todo el juego – para ese nuevo ser humano.

¿Repara la lactancia los daños de la cesárea?

Una vez que el nacimiento ha terminado, el daño microbiana está hecho, ¿no? El nacimiento quirúrgico no puede tener un impacto en la composición bacteriana de la leche materna, ¿verdad? ¿Cómo podría?

Cabrera-Rubio et al. explora esto en un elegante estudio titulado ‘Impacto del tipo de parto en la composición de la microbiota de la leche de las mujeres sanas‘. Analizaron la leche de 10 mujeres españolas que tuvieron cirugía y partos vaginales (40% quirúrgicos), un mes postparto y encontraron lo siguiente:

• Diversidad bacteriana superior en muestras de parto vaginal

• La detección más frecuente de Bifidobacterium en los partos vaginales y los niveles más altos de estafilococo en las cesáreas.

Así que, básicamente, los bebés que no atraviesan el canal vaginal están heredando las bacterias no naturales y luego la leche materna sigue poniéndolos en una desventaja que podría contribuir a su riesgo futuro documentado de alergia, condición autoinmune, psiquiátrica y metabólica como niños y adultos.

¿Curita Probiótica?

Los autores no son ambiguos, declarando:

“La leche materna es el elemento posnatal más relevante para la programación metabólica e inmunológica de la salud del bebé.”

Tenga en cuenta que no expresan su preocupación por la posibilidad de que la lactancia materna interfiera con la vacunación, ni citan a la vacunación como elemento posnatal más relevante para la inmunidad. Mientras que son bien claros sobre el papel de la leche materna, también discuten la literatura que apoya la capacidad de los pre y probióticos para pasar de la madre al bebé. Aunque tengo un entusiasmo cauteloso acerca de los probióticos, un probiótico Bifido parece una opción obvia para las madres post-quirúrgicas.

Hasta que no apreciamos plenamente la importancia del orden natural, no podemos participar en un verdadero consentimiento informado acerca de las prácticas que se apartan de este proceso evolutivo adivinado. Las mujeres están siendo conducidas cultural y socialmente por un camino de migas de pan de jengibre a la casa de la bruja.

El conocimiento es poder, pero también creo que la recuperación consciente, es posible.

La madre naturaleza perdona de esa manera.

Lea el artículo original de KellyBroganMD

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